Hola, mundo

All this happened, more or less.

No se me dan bien las presentaciones, así que voy a tomar descaradamente prestada la idea de Rory de Gilmore Girls y empezar con una introducción de mis gustos literarios.

Puedo empezar diciendo que, como muchos otros adolescentes, crecí con la saga de Harry Potter (o que tuve mis reservas hasta que empecé de verdad a leer el primer libro, que no hizo más que atrapar polvo en mi mesilla de noche durante meses, y que después pasaría a convertirse en el libro más releído mientras esperaba el siguiente); de hecho, fueron estos mismos libros -y mi impaciencia- los que me empujaron a leer por primera vez en inglés. Bueno, y los clásicos de Penguin adaptados.

Por razones totalmente distintas me tuvo en vilo varias noches el relato El pozo y el péndulo, de Edgar Allan Poe, aunque también conocí otra clase de desolación y desesperanza con Cormac McCarthy a lo largo de su viaje en La carretera.

Por otra parte, también he recorrido parte del sendero de los Apalaches de la mano del autor que me introdujo a la no ficción, Bill Bryson; aunque también me he aventurado a mundos donde el realismo mágico contempla peces y sanguijuelas cayendo del cielo.

Contra todo pronóstico, he disfrutado de clásicos de la literatura anglosajona durante mis años de carrera; aunque he de admitir que no llegué a apreciar muchas de las obras hasta releerlas años después. De todos modos, tuve la suerte de acudir a clases donde aprendí sobre la decadencia de la América de los años 20 con El gran Gatsby, sobre el significado menos obvio escondido en los versos de The Road Not Taken y sobre fuertes e independientes protagonistas como Jane Eyre. Curiosamente, recuerdo más bien poco sobre Shakespeare (cosa que intento remediar) o sobre la descripción exacta del pentámetro yámbico.

No solo me he reencontrado con los clásicos en el presente, sino que también me he adentrado en la novela fantástica y de ciencia ficción: he conocido a embajadores de Marte con Robert Charles Wilson, he odiado el laúd de Kvothe y he vuelto a apreciar la magia con Brandon Sanderson.

Creo que como resumen no está mal del todo. Desde un punto de vista más pragmático, quiero crear este espacio para, simplemente, practicar la escritura y el análisis. A decir verdad, creo que hará las veces de archivo personal, ya que tiendo a olvidar hasta los detalles más básicos a medio y largo plazo (¿falta de atención? Qué va).

En resumen, bienvenidos a otro rincón literario más de Internet.

Anuncios